El regreso a clases en Nuevo León estuvo marcado por un golpe directo al bolsillo. La eliminación de viajes gratis, el aumento en tarifas y la falta de apoyo social profundizaron los problemas de movilidad urbana para miles de estudiantes. Sin aviso previo, el gobierno estatal canceló un beneficio clave, mientras el tarifazo en el transporte público volvió a cargar el costo del traslado en quienes dependen a diario del sistema.

Viajes Gratis Desaparecen Sin Aviso En Inicio De Semestre
Los viajes gratis que el Estado otorgaba cada mes dejaron de aplicarse justo al inicio del ciclo escolar. El programa permitía a estudiantes contar con 10 traslados sin costo. Para muchos, ese apoyo representaba un alivio real en su gasto mensual.
La suspensión ocurrió sin comunicación oficial previa. Estudiantes regresaron a clases sin saber que el beneficio había sido eliminado. El impacto fue inmediato en el presupuesto familiar, sobre todo para quienes usan el transporte a diario.
Este recorte se sumó al aumento constante de tarifas. El boleto del Metro se ubicó en 9.80 pesos, mientras que los camiones verdes alcanzaron los 16.30 pesos. La combinación dejó sin margen a quienes dependen del sistema.
Además, la eliminación de viajes gratis ocurrió pese a que el programa había sido promovido como un respaldo permanente. La decisión reavivó críticas por la falta de planeación en apoyos para movilidad.
Fallas En Aplicaciones Estudiantiles
Alumnos de la Universidad Autónoma de Nuevo León acceden a tarifas preferenciales mediante una aplicación. Sin embargo, el beneficio no es universal ni constante. Estudiantes de nuevo ingreso no siempre tienen acceso inmediato.
Otros reportan fallas intermitentes en la plataforma. En algunos casos, el uso de la app requiere datos móviles. Esto representa un gasto adicional que no todos pueden cubrir.
Aunque algunos pagan una tarifa reducida, la desaparición de los viajes gratis eliminó un ahorro importante. Antes, esos traslados cubrían hasta una semana completa sin costo.
La situación evidenció que los apoyos para movilidad dependen de herramientas digitales que no funcionan de forma homogénea. El resultado es un sistema desigual.
Viajes Gratis Ya No Existen Para Otras Universidades
El escenario es más complicado para estudiantes de instituciones distintas a la UANL. Ellos no cuentan con tarifas preferenciales ni con viajes gratis. Pagan el costo completo en cada traslado.
Algunos estudiantes reportan gastos de hasta 200 pesos semanales entre Metro y camiones. Al mes, el impacto supera los 800 pesos solo en transporte. La carga económica se volvió insostenible para muchos.
Antes, los viajes gratis permitían reducir ese gasto. Su eliminación dejó a estos estudiantes sin ningún tipo de apoyo social. La movilidad se convirtió en un obstáculo para continuar los estudios.
La falta de alternativas refuerza la percepción de abandono. El tarifazo no distingue entre niveles de ingreso ni contextos educativos.
Viajes Gratis Cancelados Tras Veto A Tarifas Sociales
La eliminación del programa se da en un contexto político previo. El 3 de noviembre, Samuel García vetó reformas a la Ley de Movilidad. Dichos cambios buscaban establecer descuentos obligatorios en el transporte público.
La propuesta contemplaba tarifas sociales para estudiantes, adultos mayores, mujeres y grupos vulnerables. De haberse aprobado, los viajes gratis habrían sido sustituidos por un esquema permanente de descuentos.
Con el veto, la posibilidad de un apoyo social estructural quedó cancelada. El transporte siguió encareciéndose sin un marco legal que protegiera a los usuarios.
Desde entonces, los ajustes tarifarios avanzaron sin contrapesos. La movilidad urbana quedó sujeta a decisiones administrativas, no a derechos garantizados.
La eliminación de los viajes gratis terminó por confirmar un cambio de rumbo. Los estudiantes quedaron fuera de las prioridades de política estatal.
El Deterioro De La Movilidad Urbana
La cancelación del apoyo y el aumento en tarifas profundizaron el malestar social. La movilidad urbana enfrenta problemas de costo, calidad y acceso. Los estudiantes son uno de los grupos más afectados.
Sin viajes gratis, el traslado diario compite con otros gastos básicos. Algunos estudiantes ajustan horarios, reducen actividades o buscan alternativas menos seguras para ahorrar.
El transporte público se percibe cada vez menos como un derecho y más como una carga. El tarifazo constante y la falta de apoyos para movilidad deterioran la confianza en el sistema.
Además, la ausencia de aviso previo evidenció una desconexión entre autoridades y usuarios. La decisión se aplicó sin transición ni medidas compensatorias.
En conjunto, la eliminación de viajes gratis no fue un hecho aislado. Representa una política que traslada el costo de la movilidad a quienes menos margen tienen para absorberlo.
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