La Auditoría Superior de la Federación investiga presuntos desvíos de Samuel García mediante transferencias a despachos vinculados con su familia. Mientras los proveedores locales padecen rezagos en sus pagos, el gobierno estatal moviliza sumas millonarias en minutos. Frente a este panorama, Claudia Sheinbaum aclaró que la federación actuará si existen recursos federales involucrados en el polémico caso.
Los desvíos de Samuel García exhiben privilegios ante proveedores locales
El gobierno naranja de Nuevo León enfrenta duras críticas por el manejo de los fondos públicos. Los contratistas del estado denuncian constantes retrasos para cobrar por sus obras y servicios básicos. Sin embargo, las transferencias dirigidas a despachos jurídicos operan con una rapidez insólita que genera indignación ciudadana.

Esta contradicción evidencia un trato preferencial que indigna a los sectores productivos de la entidad. Las pequeñas empresas esperan meses para recibir sus pagos devengados. En contraste, el círculo cercano del mandatario goza de una liquidez inmediata que despierta sospechas legítimas sobre la transparencia oficial.
Por lo tanto, la inconformidad crece entre los contribuyentes de Nuevo León ante estas prácticas financieras. La administración estatal presume modernidad y eficacia en sus discursos diarios. A pesar de ello, la realidad muestra una gestión que prioriza el beneficio de despachos jurídicos privados sobre las necesidades reales del pueblo.
Los desvíos de Samuel García operaron con triangulaciones millonarias casi instantáneas
Las investigaciones documentan transacciones que concluyen en cuestión de minutos. Por ejemplo, la proveedora de alimentos Suministro MYR completó movimientos por más de doscientos millones de pesos en apenas dos horas. Este dinero llegó a la Firma Jurídica y Fiscal mediante empresas intermediarias que facilitaron la operación.
Asimismo, la empresa TXAT Latam utilizó un mecanismo similar para dispersar fondos públicos. La firma recibió transferencias estatales por más de veinte millones de pesos e inmediatamente movilizó recursos hacia la consultora Ferro y Méndez. Posteriormente, el dinero terminó en las cuentas del despacho del mandatario y su familia.
Además, el contratista carretero PILSA operó con una velocidad idéntica tras recibir pagos oficiales. La compañía transfirió fondos a sus socios, quienes movieron el dinero a otra filial en veinticinco minutos. Finalmente, esa empresa envió los recursos al despacho del gobernador diez minutos después, completando una triangulación casi automática.

Los desvíos de Samuel García bajo la lupa de la federación
La Auditoría Superior de la Federación confirmó la existencia de estos esquemas financieros. El titular del organismo fiscalizador, Aureliano Hernández Palacios Cardel, encabeza las revisiones formales. Su designación genera lecturas políticas debido a los lazos históricos de su familia con la titular del Poder Ejecutivo federal.
Por consiguiente, muchos analistas consideran que estas acciones representan una ofensiva política directa contra la administración emecista. Si los fondos corresponden al presupuesto estatal, la auditoría local debe intervenir para sancionar a los responsables. No obstante, la federación mantiene la vigilancia sobre cualquier irregularidad que involucre participaciones federales en el territorio nuevoleonés.
En este contexto, la ciudadanía exige explicaciones claras ante el silencio del gobierno estatal. Las autoridades de Nuevo León evaden responder con precisión sobre el origen y destino de estas comisiones. Mientras tanto, la presión social y legal aumenta en contra del mandatario por este presunto enriquecimiento inexplicable.
El impacto político que provocan estos presuntos desvíos millonarios
El mandatario enfrenta una crisis de credibilidad que debilita su proyecto político e imagen a largo plazo. Los ciudadanos cuestionan el uso del presupuesto mientras los servicios públicos sufren carencias graves en transporte y seguridad. El discurso de renovación política queda sepultado bajo expedientes de transferencias exprés hacia cuentas familiares.
De este modo, los órganos fiscalizadores colocan al gobierno de Nuevo León en una encrucijada legal compleja. La rendición de cuentas no puede quedar en simples declaraciones mediáticas ni en descalificaciones políticas. El estado exige castigo para los culpables si la investigación confirma el quebranto al erario.
Lee más Sheinbaum eleva la presión y denuncian a Samuel García por triangulación ante la FGR y ASF
Colapsa puente peatonal por obras del Gobierno de Nuevo León
Array









